Las fiestas constituyen celebraciones llenas de ritos, que cohesionan e identifican la comunidad hurdana.



l personaje imprescindible en las fiestas hurdanas es, sin duda, El tamborilero. En Hurdes se denominan tamborileros a los que tocan la gaita, flauta de tres agujeros, y el tamboril.

Al tamborilero se acude cuando se celebra una boda, en las procesiones, fiestas patronales y para despedir a los quintos.

Su origen hay que buscarlo en la cultura pastoril. El tamborilero es ante todo, un gran conocedor de las costumbres hurdanas.




Sabe infinidad de chascarrillos, anécdotas, coplas y romances, es un narrador ameno de cuentos, de antiguos rituales y mitos... En el fondo, es un importante transmisor de la cultura oral.

Metiéndonos en el folklore y costumbrismo de estas tierras, el viajero no puede perderse las fiestas.

Existen una serie de celebraciones muy interesantes, enraizadas en su pasado pastoril. Entre las fiestas más representativas se encuentran:

La Fiestas de San Blas, en Nuñomoral (3 de febrero), fecha en que se bailan las antiquísimas danzas del Ramo y El Paleo: cuando las campanas empiezan a repicar, los danzarines y tamborileros se encaminan hacia la casa del cura y, bailando junto a su puerta, le invitan a que les acompañe para celebrar la misa.

Tras la misa y comienza la procesión. Los “ramajeros” han entrado a buscar el Santo y el Ramo. Ya en la plaza, ante su imagen, se realizan los bailes del ramo, danza y cordón. Se recitan las poesías, se baila y se teje el cordón, de cuyo extremo superior arrancan las cintas de colores que habrán de ser trenzadas en torno a él.

Las Fiestas de Santiago y Santa Ana (25 y 26 de julio, respectivamente) se celebran en Fragosa y Martilandrán. Llevan en procesión la imagen desde el primer lugar al segundo. Se celebra la misa y le hacen la ofrenda a la santa: aceite, dulces..., que luego se subastan.

La Fiesta de La Enramá en Pinofranqueado: Se celebra el 23 de agosto y está declarada Fiesta de Interés Turístico Regional. Para fomentar los matrimonios, se sorteaban las mozas y los mozos de un poblado con rituales y formas ancestrales para formar parejas durante un día .

«Cercana la cosecha, ya en Agosto, vuelve la primavera a las Hurdes. Pinofranqueado se viste de ramos, manos blancas y flores al corazón: ha brotado La Enramá»

Rito curioso es la de Las cabañuelas de San Juan en la Huetre.

Con esta expresión se conoce en La Huetre un rito tradicional de “predicción meteorológica para todo el año vendiero. Se realiza a partir del día de San Juan, antes de la salida del sol, y durante doce días seguidos, equivalentes cada uno de ellos a un mes. Si la piedra levantada del suelo tiene marea, humedad, es señal de lluvia; y, si no la tiene, es señal de tiempo seco.

Otro momento festivo de gran importancia, es la celebración del Carnaval:

El carnaval es celebrado en Las Hurdes de distintas maneras. Es común taparse la cara con máscaras-carantoñas-es decir, encarantoñarse, algo que se hace en Casares de las Hurdes y en Las Mestas, donde además van tirando ceniza por las calles.

En Martilandrán se visten los hombres con vestimentas de mujer y viceversa; bailan, cantan y se divierten intentando averiguar la identidad de los encarantoñados y comen bien, aprovechando que es la matanza.

La fiesta de la Pascua de Resurrección tiene el significado del nacimiento y resurgir de toda la vida, que en Las Mestas se celebra con el nombre de Pascua de Flores; los mozos les ponen los ramos a las mozas en las ventanas o en los cerrojos de las puertas de sus casas. Los ramos suelen ser de “oxillago”, cerezo o pavía.


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